
1Aquellos que cazan duendes atacan
Una banda de peces piratas (¡sí, leíste bien!) llega a un pueblo humilde en busca de elfas para capturarlas y venderlas, sembrando el caos y causando destrucción por doquier. Sin embargo, han elegido un mal día para hacer de las suyas, pues Junpei y sus compañeros se encuentran allí. Junpei quiere enfrentarlos de inmediato, pero Airi considera que es mejor esperar y observar para elaborar un plan. Airi se disfraza de elfa, pero el plan fracasa y Junpei y Ritsuko tienen que intervenir. Los peces piratas reciben una buena paliza y terminan destruidos gracias al Type 74.
2Se forma un equipo invencible
En un flashback, se muestra cómo la ceremonia de teletransportación es interrumpida por Junpei y el hechizo de Celcia se pierde. Ahora, el grupo debe encontrar los cinco fragmentos si quiere volver a Japón. Celcia se ofrece a ayudarlos, con la esperanza de minimizar los daños que esos idiotas podrían causar en su mundo, pero los demás se burlan de ella. Más tarde, Celcia se transforma en un extraño perro amarillo y ayuda al grupo a encontrar el primer fragmento del hechizo.
3¿El rojo o el azul?
El siguiente pueblo en la ruta del grupo ha quedado gravemente afectado por el ataque de un ejército de esqueletos. La líder de los guardias es Dyal, una elfa que al principio desconfía bastante del grupo. Sin embargo, Junpei acaba rápidamente con sus objeciones y la obliga a desnudarse para evitar las terribles consecuencias de negarse.
4La búsqueda del peleador número 1000
Junpei y sus compañeros se encuentran con Liepia, una elfa hermosa y poderosa que tiene una misteriosa marca en el cuerpo. Ella se niega a someterse a ellos y se enfrenta a Junpei, quien le demuestra lo que significa el verdadero espíritu de lucha. Liepia es derrotada, pero la marca de su cuerpo no forma parte del hechizo.
5La incorporación del quinto miembro
El grupo está en problemas porque el Type 74 se ha quedado sin combustible una vez más. Airi, Junpei y Pochi deciden abandonarlo, pero Ritsuko se niega a dejarlo atrás. Los otros tres se dirigen a un pueblo cercano, donde son atacados por un oso de peluche gigante (¡¿qué?!). Más tarde descubren que todo es obra del vengativo fantasma de un gato.
6El hechizo más horrible de todos
Una vez más, el grupo se encuentra con una hermosa elfa bastante agresiva que se niega rotundamente a quitarse la ropa. Parece conocer muy bien a Celcia (Pochi) y está furiosa con ella. «¿Por qué ayudas a estos desconocidos a desnudarnos?». Celcia tiene mucho que explicar.
7Atrápame en un campo de flores
Comienza a llover y el grupo busca refugio en una antigua casa de estilo europeo. Sin embargo, el lugar es un escondite de elfas cuyos habitantes se hacen pasar por fantasmas para ahuyentar a los intrusos. Al principio, Airi se asusta un poco, pues las elfas son bastante ingeniosas. Pero cuando Junpei descubre que los supuestos fantasmas son en realidad elfas, idea un plan para capturarlas y quitarles la ropa.
8Al final de este mundo y más allá
Junpei y sus compañeros encuentran a una elfa, pero hay un problema: ¡la elfa en cuestión es un fantasma! Después de varios intentos, Celcia consigue darle un cuerpo, pero, para sorpresa de todos, el tan buscado fragmento del hechizo no está en él. Para empeorar las cosas, algo sale mal con el hechizo de Celcia y el grupo ya no puede regresar a sus propios cuerpos.
9Deja que la doncella baile con gracia
En este episodio, Airi debe enseñarle a bailar a Colina, una hermosa vendedora de flores que se ha enamorado del príncipe de la familia real y desea acudir al palacio para bailar con él. Más tarde, Airi descubre que Colina es una elfa, pero no se atreve a arrancarle la ropa ni siquiera a pedirle que se desnude. Junpei, que desconoce por completo la situación, decide hacerse cargo del asunto.
10La duende que no podía desvestirse
Cuando el grupo llega al siguiente pueblo, una elfa aparece de repente ante ellos y declara que quiere quitarse la ropa. Tras algunas explicaciones, la situación se aclara, aunque tuvieron que contener a Junpei. Miria fue una heroína que expulsó de la ciudad a un malvado hechicero. Ya no necesita su armadura mágica, pero es incapaz de quitársela. Junpei le promete que él y sus compañeros se la quitarán cueste lo que cueste.
11No hay mañana para los cautivos
Las demás elfas están furiosas con Celcia por ayudar a los humanos a perseguirlas y quitarles la ropa, por lo que se emite una orden de arresto contra ella. Mientras tanto, Junpei y sus compañeros enloquecen de alegría en un restaurante que sirve arroz al curry. Desde que llegaron a ese mundo, no han probado comida japonesa, ¡y el curry del restaurante sabe exactamente igual que el de su hogar! Por si fuera poco, también encuentran dos fragmentos del hechizo. Celcia no puede creerlo y regresa al restaurante, donde se encuentra con el fiscal de la Asociación de Elfas. El grupo consigue escapar y llega a un lugar desde el que podría regresar a su mundo.
12Y aquellos que aún cazan duendes
Todo el grupo, incluida Celcia, es arrestado y llevado a juicio. En el tribunal, todas las elfas que fueron «atacadas» y sufrieron las consecuencias de sus actividades ilícitas comparecen para testificar. De todas ellas, solo Miria defiende al grupo, por lo que todo parece perdido. Sin embargo, Airi consigue convencer al jurado de que el mundo de las elfas y Japón están conectados. Tras deliberar, se dicta la sentencia: ¡deportación! En otras palabras, deben reunir los estúpidos fragmentos del hechizo y largarse de allí de una vez por todas. Junpei, Airi, Ritsuko y el Type 74 ya pueden realizar la ceremonia de teletransportación. ¿O no?